ELÍA
Elía se sitúa a unos 14 kilómetros de Pamplona, con acceso desde la NA-150 en el cruce hacia Echálaz. Ya en el siglo XV se documenta la posesión de heredades por parte de Santa María de Roncesvalles, probablemente adquiridas en el siglo XIII.
Tradicionalmente fue un núcleo agrícola y ganadero. Sin embargo, tras la jubilación del último pastor hace más de 20 años, el pueblo ha pasado de ser un lugar de trabajo a uno de residencia.
Tanto el aspecto como el número de viviendas apenas han cambiado en los últimos dos siglos. Se conservan prácticamente todas las casas originales, construidas con piedra, madera y barro cocido, muchas de ellas con huerto propio destinado al autoconsumo.
Las fiestas patronales se celebran el 15 de agosto, coincidiendo con la Asunción, aunque actualmente se trasladan al segundo fin de semana de septiembre.
En lo alto del pueblo se encuentra la parroquia de Elía, consagrada a la Virgen de la Asunción desde el siglo XIII. En ella también se venera a San Julián, cuya ermita estuvo probablemente junto a la casa Zalbarena o casa Salba.
Además, en su término se localiza la iglesia de Amocáin, que antiguamente fue la ermita de la Aparición de San Miguel. En 1796 se documenta una visita en la que se ordenó suspender los actos litúrgicos por su estado. Según la tradición, en este lugar fue asesinada Felicia, sirvienta de los señores de Amocáin, a manos de su hermano.
El concejo dispone de un lavadero junto al río, construido en los años cuarenta, actualmente en estado de abandono y pendiente de restauración.
Hoy en día, el término de Elía se dedica en gran medida a la ganadería extensiva de vacuno y equino, que ocupa aproximadamente el 95% del territorio. El paisaje combina pastizales y zonas forestales en las laderas del valle hasta el monte Lakarri, mientras que el río Urbikáin lo atraviesa, configurando un entorno de gran riqueza natural.











