OLAZ
El concejo de Olaz se encuentra a escasos 6 kilómetros de Pamplona, una distancia que en la práctica se ha reducido aún más desde la integración de Mendillorri como barrio de la capital.
Es, tras Sarriguren y Gorraiz, el núcleo de población más importante del Valle de Egüés.
Su casco urbano combina el encanto de las viviendas tradicionales con edificaciones más recientes. La construcción de la Ronda Este ha mejorado notablemente los accesos, evitando el paso del tráfico por el interior del pueblo y contribuyendo a una mayor calidad de vida para sus vecinos.
En su término municipal se ubica el polideportivo municipal del Valle de Egüés, una instalación moderna que ofrece piscinas cubiertas, zona de relax, gimnasio, sala de musculación, frontón cubierto, servicio de socorrista, botiquín y diversas actividades dirigidas. Desde su inauguración en 1998, se ha consolidado como un importante espacio de encuentro y convivencia para los habitantes del valle.
Históricamente, Olaz pudo haber sido un lugar de señorío realengo. En 1367 consta que el rey Carlos II vendió su molino harinero a Juan Ruiz de Aibar, y posteriormente Carlos III le otorgó de forma permanente los derechos sobre los impuestos que el lugar debía a la corona.
En el siglo XIV existió en el pueblo un palacio perteneciente a los reyes de Navarra, que fue vendido junto con el molino por 1.000 francos de oro. Durante las guerras civiles del siglo XV, el castillo cambió de manos cuando el rey Juan de Labrit lo entregó a su tesorero Johan del Bosquet tras acusar de deslealtad a su anterior señor, Gracián de Beaumont.
La iglesia parroquial de San Pedro, de origen medieval, es el principal referente artístico del municipio. Destaca su retablo mayor barroco de la segunda mitad del siglo XVII y tres pinturas sobre lienzo situadas en el sotocoro, entre ellas un San Francisco Javier del siglo XVIII de notable composición y colorido.
En honor a San Pedro, patrón del pueblo, Olaz celebra sus fiestas patronales el 29 de junio.





