Con motivo del Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, el sábado, 14 de febrero, la fachada de la Casa Consistorial del Valle de Egüés, y el pino de Sarriguren se iluminarán de rojo con el objetivo de dar mayor visibilidad a esta enfermedad y apoyar a las personas que la padecen y a sus familias.
Las cardiopatías infantiles son malformaciones en el corazón desde el nacimiento y es el problema congénito de mayor incidencia, ya que afecta casi al 1% de la población infantil nacida viva. En España nacen unos 4.000 niños y niñas con cardiopatías al año. Se trata de una enfermedad crónica, en la que muchos de estos niños y niñas tendrán numerosas
intervenciones quirúrgicas y hospitalizaciones durante toda su vida.