Voluntariado ambiental

VOLUNTARIADO AMBIENTAL

Una de las muchas preocupaciones que mueve la acción de este Consistorio es el cuidado, y la mejora del medio ambiente. El programa de voluntariado para la mejora de espacios naturales en Elía y Egulbati responde a dicho objetivo y, a la vez, contribuye al fomento de la participación vecinal en la ejecución de tareas dirigidas a la preservación del entorno.
Se trata con ello de llevar a cabo actuaciones contempladas en el plan de gestión del paisaje protegido de Elía y también en terrenos de Egulbati, siempre que sean aptas para su ejecución por personal no cualificado.

PROGRAMA DE VOLUNTARIADO

El Programa de Voluntariado del Ayuntamiento del Valle de Egüés pretende impulsar una red estable de voluntarios/as para ejercer las distintas acciones contempladas en los Planes de Gestión de estos espacios naturales, Elía y Egulbati, susceptibles de ser realizadas por personas no necesariamente cualificadas.
Se plantea para transmitir a la ciudadanía la sensibilidad ambiental y los valores naturales que existen en los espacios naturales del Valle de Egüés, a la vez que generar conciencia de responsabilidad a la hora de preservar los valores naturales de estos espacios e involucrar a la ciudadanía en su conservación.

El Programa de Voluntariado tiene como objetivos específicos los siguientes:

    • • Sensibilizar sobre los valores ambientales de los espacios naturales del Valle.
    • • Promover la participación ciudadana en las labores de conservación y mejora de los espacios naturales.
    • • Conservar y mejorar los espacios naturales, Elía y Egulbati, del Valle.

El ámbito territorial de las actuaciones de voluntariado es únicamente el correspondiente a los espacios naturales del Valle de Egüés catalogados como tales, Concejo de Elía y Señorío de Egulbati.

Bases de participación en el Voluntariado Ambiental


EL VOLUNTARIADO AMBIENTAL COMIENZA LA CREACIÓN DE UN BOSQUE COMESTIBLE EN SARRIGUREN

El sábado 10 de marzo una decena de voluntarias y voluntarios se dieron cita en Sarriguren para comenzar la creación de un bosque comestible junto a la regata Karrobide.

La idea nació de una de las propuestas de los presupuestos participativos de 2017 presentada por Javier Jiménez. Su propuesta partía que desde la participación ciudadana se formara a vecinas y vecinos en diseño de este tipo de ambientes, hicieran el diseño, lo ejecutasen y colaborasen en el mantenimiento del mismo.

Javier estuvo este sábado haciendo realidad parte de su propuesta junto a Ainhoa, Eider y Aratz.

El Servicio de Jardines y medioambiente recogió esa idea para ejecutarla antes de la primavera de 2018. Si bien la idea original no cabía en nuestros presupuestos, sí que era una propuesta que encajaba en nuestro grupo de voluntariado para poder ejecutarlo físicamente y hacernos cargo de la adquisición de las plantas, comenta Mikel Etxarte, concejal delegado en esta materia.

El sábado se establecieron varias zonas de árboles y arbustos de fruto en esta zona verde naturalizada al lado de Maristas. Se estableció una zona con avellanos, otra con nogales, otra con manzanos y cerezos, otra con almendros, dos zonas de pacharanes, una zona de moras, una zona de groselleros rojos y otra zona con groselleros negros, una zona de arándanos, otra zona de frambuesas y por último una zona de pomeras. En total se colocaron unas 90 plantas.

Próximamente se procederá a identificar cada zona con la especie colocada y un pequeño cartel explicando los objetivos ambientales de esta iniciativa. Principalmente acercarse a la naturaleza y sus recursos desde un ambiente urbano y también servirán de alimento y refugio a la fauna asociada a la regata Karrobide.

Este es el inicio de una propuesta que en años posteriores se irá extendiendo a lo largo de esta zona verde a través del voluntariado ambiental, que siempre hay que agradecer su presencia en la mejora de los ambientes urbanos y rurales del Valle de Egüés.

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EL VOLUNTARIADO AMBIENTAL DEL VALLE DE EGÜÉS NATURALIZA LOS NUEVOS HUMEDALES DEL VALLE

El sábado 11 de marzo a las 9:30 de la mañana las voluntarias y voluntarios ambientales del Valle de Egüés se pusieron manos a la obra para naturalizar dos de los microhumedales realizados en 2015, uno de ellos ejecutado a través de un proyecto CAIXA y otro existente en el Paisaje protegido de Elía.
Durante la jornada tomaron parte el Servicio de Jardines del Valle de Egüés y el Guarderío Forestal, que explicó  la importancia que tienen en la Cuenca de Pamplona la creación de estos espacios que fueron desapareciendo y que llevaron a la desaparición de alguna especie de anfibio, como el sapillo pintojo. ¡Quién sabe, comenta desde Guarderío Forestal Unai Behrendt, si aún queda algún ejemplar resguardado que ha pasado desapercibido y vuelve a colonizar estos humedales de la Cuenca de Pamplona!.
Para la naturalización de estos enclaves el voluntariado plantó diversas especies de plantas asociadas a niveles freáticos altos, como son distintas especies de Carex, Iris, Llanten,… además de plantar una línea perimetral de arbolado, preferentemente fresno, pero también unos pocos ejemplares de roble noble, Quercus robur, antaño ocupante de los bosques de la Cuenca de Pamplona.
Estos humedales fueron ocupados el año pasado por tritón palmeado y rana verde, algún ejemplar ya saltó a la charca al ver al voluntariado,  y se espera que vaya aumentando el número de especies que colonicen estos ambientes, como sapo partero o sapillo moteado.
Ahora, y después de llenarse de barro, las voluntarias y voluntarios deberán esperar a la primavera siguiente para ver si el violeta y amarillo de los lirios van repoblando las márgenes de estos microhumedales.

voluntariado micro humedales